fbpx

Se vende comida basura en hospitales

Ojala llegué el día en que las maquinas de vending de los hospitales estén llenas de fruta, por ahora están llenas de comida basura.

En Star farma, aparte de hablar de marketing digital para farmacias también hablamos de salud, alimentación, deporte y potingues para la cara, claro está.

Hoy, en mi afán por contagiar una alimentación saludable a todo el que pille, te traigo el tema de las máquinas de vending en hospitales.

Dos palabras que deberían ser como el agua y el aceite, que no se deberían mezclar ni a tiros. Pero ahí están las máquinas vendiendo comida ultraprocesada (bollería industrial, bebidas azucaradas, sándwiches, patatas fritas, chocolatinas…), la misma que produce gran parte de las enfermedades en el mundo occidental.

Mientras los médicos te salvan la vida descongestionándote las arterias llenas de colesterol, los que han ayudado y enriquecido tus arterias están esperando en una maquina al fondo del pasillo a ser atendidos por alguien con hambre, o sin ella.

No me digas que no tiene sentido que la causa y la cura de una enfermedad compartan espacio físico. Es como si en las salas de espera hubiera máquinas de tabaco o maquinas vendiendo bebidas alcohólicas.

Comentando este tema el otro día mientras pasábamos por delante de un hospital, alguien dijo que la solución no era prohibir las máquinas de vending en los hospitales. Que quien prohíbe es un autoritario, que hay que informar a la gente y que la gente elija.

Menos mal que no se le hizo caso cuando prohibieron fumar en bares y restaurantes. Gracias a esta medida se ha disminuido el consumo de tabaco en nuestro país. Si llegamos a hacer una votación popular, casi nadie hubiese apoyado esta medida.

Cuando la salud está en juego, hay que actuar. Si la obesidad en España es un hecho, si casi el 70% de la población adulta sufre sobrepeso y la obesidad infantil aumenta que se las pela de rápido, habrá que tomar medidas. Solo hay que pararse un momento a la salida de los colegios y ver lo que meriendan los niños: en su mayoría, bollería industrial. Seguro que habrá alguna madre leyéndome que me diga que sus hijos no comen guarradas. Perfecto, por algo se empieza. Pero yo hablo en general, no en particular.

Hay una asignatura en la carrera de Farmacia que se llama Salud pública. Según la fuente más fiable del mundo, Wikipedia, la salud es la disciplina encargada de la protección, acomodación y sustentación filosófica y mejora de la salud de la población humana. Lo que significa que si hay estudios e información suficiente contrastada que prueba que los productos ultraprocesados dañan la salud, habrá que regular su venta. La sustentación filosófica se la dejo a los filósofos para que me la expliquen.

Que el chino de debajo de tu casa venda todo tipo de guarrerías como chucherías, patatas fritas y demás cosas ricas e insanas, no me parece mal. Cada cual que venda lo que quiera pero si hablamos de hospitales, la cosa cambia. Los centros donde se proporciona o se mejora la salud no se pueden dejar influir por la industria alimentaria con sus precios bajos y sus productos nada saludables.

¿No te parecería una locura que hubiese máquinas de vender tabaco en hospitales y centros de salud?

Es solo un cambio de mentalidad, ahora te puede parecer una locura y puedes pensar que la fiebre healthy se nos está subiendo a la cabeza. ¡Qué horror comida real! Yo prefiero comer comida basura, que me dé un jamacuco y ya replantearme la vida.

Yo prefiero prevenir, como siempre digo:

Prevenir es vivir.

Yo no digo que de vez en cuando te comas una pizza congelada, unas palomitas en el cine, una coca cola en una terraza o unas chuches. Porque yo lo hago y bien a gusto que me quedo. Tu eres dueño de tu salud y por lo tanto consecuente con ella.

Solo pido regulación. Estoy harta de ver en televisión productos procesados con el eslogan “natural”, “artesano”, “casero” y es de todo menos bueno para la salud. Igual que tampoco me parece bien que enriquezcan con vitaminas y hierro los Bollicao. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Para terminar te propongo que si estás de acuerdo conmigo firmes esta petición:

https://www.change.org/p/ministerio-de-sanidad-servicios-sociales-e-igualdad-las-galletas-nunca-se-deben-incluir-en-los-menús-hospitalarios-perjudican-la-recuperación

Se trata de mejorar la alimentación de los pacientes ingresados que están en recuperación, no empeorarla con alimentos de baja o nula calidad nutricional.

¡Gracias por tu colaboración!

firma Paloma Sastrón

6 Comments

  1. Carmen-Reply
    29 marzo, 2018 at 12:21

    Intentar mejorar lo claramente mejorable es tarea de todos. Gracias Paloma por darnos a conocer esta iniciativa “saludable”. Ya he firmado !!!

    • Paloma Sastrón-Reply
      2 abril, 2018 at 11:40

      Gracias a ti Carmen por tu comentario.

  2. 28 abril, 2018 at 4:28

    En esta ocasión te has superado, sin dudarlo genial artículo!!!
    Felicidades

    • Paloma Sastrón-Reply
      28 abril, 2018 at 12:25

      Muchas gracias Demián!

  3. 2 mayo, 2018 at 16:50

    Un estupendo texto y bastante recomendable. Saludos

    • Paloma Sastrón-Reply
      2 mayo, 2018 at 18:15

      Muchas gracias!

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¿Quieres suscribirte a la newsletter sobre cosmética y marketing digital con más chispa del universo?

Risas y contenido de calidad, asegurado.

Si aceptas el formulario, aceptas nuestra política de protección de datos.

Paloma Sastrón Toledo será responsable por tus datos y serán enviados a Mail Poet, quienes aseguran cuidar tus datos personales, no cederlos a nadie, y respetar todos tus derechos. Podrás darte de baja en cualquier momento y ejercer tus derechos de acceso, rectificación, oposición, portabilidad, olvido, cancelación o cualquier otro que poseas según se describe en la política de privacidad.

Holler Box